sábado, 1 de mayo de 2010

Aborto: ¿derecho de la mujer o asesinato de un ser indefenso?

Estabilidad laboral, solvencia económica, desarrollo profesional, independencia, viajes, disfrutar con la pareja. Esas son mis prioridades hoy. Pero, si tengo pareja, ¿qué pasa si la dejo embarazada? Difícil pregunta. Es simple responderla cuando aquella situación es hipotética, pero cuando ocurre de verdad, quizás lo que pensábamos no concuerda con lo que a veces decidimos en la práctica.


Es un hecho que en nuestro país existe el aborto –aunque nuestra Constitución lo prohíba-, más aún en el estrato socioeconómico alto, donde el mejor poder adquisitivo lo facilita más que en la gente de menores recursos.

Vivimos en una época en que la sociedad está cada vez más liberal en lo valórico, más relativista, más “progresista”. Ahora se dice que no existe “la” verdad, sino muchas, que cada uno tiene la suya propia. Los valores ahora dependen de cada uno: si lo que tú consideras que es virtuoso, puede que yo no lo considere digno de imitar.

Con la independencia que han logrado las mujeres en el plano laboral –y vaya que es positivo-, cada vez son más las que ya no dependen del marido en lo económico. Ello las ha envalentonado a desafiar las posturas más conservadoras y machistas, que les exigen ser excelentes pololas, esposas, madres, dueñas de casa, profesionales, amantes, etc., observándose una creciente tendencia que sostiene que ellas tienen el derecho a elegir cuándo se casan, si quieren o no tener hijos y cuándo tenerlos, entre otras cosas.

Asimismo, se ha masificado la postura “Mujer, es tu cuerpo, tú decides”. ¿Y qué pasa con lo que piensa el hombre? ¿No vale nada? O sea, ¿la nueva vida procreada no es un ser único, libre, con derechos, con su propia dignidad, por el hecho de estar dentro del útero de la madre? ¿Eso la hace soberana de decidir si esa vida debe vivir o morir?


Yo estoy en contra del aborto. Vivimos en el siglo 21 y, ¡hay tantos métodos anticonceptivos como para evitar ebarazos no deseados! Sin embargo, también considero que es prudente debatir, con altura de miras, el aborto terapéutico, cuando la vida de la madre está en peligro y si hay una violación de por medio. Claro, en este momento lo digo desde la perspectiva hipotética de dejar esperando guagua a mi pareja, y las más liberales me podrán decir que la cosa es diferente cuando se vive de verdad, pero aún así, lo condeno.
Esto, porque, aunque suene cliché, es matar a una persona humana que no se puede defender. El hecho que sea un no nacido no significa que carezca de la misma dignidad que los que ya fuimos dados a luz, y centrar el debate en el tiempo de gestación que tiene la nueva vida engendrada es errado: ya sea un cigoto y tenga un día u ocho semanas (ya un feto), el fondo no cambia; ese ser es una persona. El asunto radica en cuándo comienza la vida humana. Algunos consideran que se es persona cuando el embrión se implanta en el útero, no antes. Otros, consideramos que existe un nuevo ser humano con la fecundación del espermatozoide con el óvulo.

Quienes no concuerdan con esta postura esgrimen que el cigoto no es persona, que aún no tiene el corazón ni el cerebro ni la columna desarrollados, por lo que es simplemente un cigoto. ¿Y cuándo comienza a ser persona y no sólo cigoto? ¿Cuando tiene columna vertebral? ¿En el momento en que tiene desarrollado el corazón? ¿Tal vez en el minuto en que tiene cerebro? ¿Cuándo? Okey, es simplemente un cigoto, pero, ¿un cigoto de qué? ¿De caballo? ¿De gato? O sea, una mujer puede dar a luz perfectamente a un canguro…

No pretendo ser dueño de la verdad, sólo manifiesto argumentos bioéticos para afirmar por qué pienso que se es persona desde la fecundación y no después. Mis conocimientos están, evidentemente, a años luz de los de los médicos, por lo que, como es obvio, no pretendo zanjar en estas escasas líneas el asunto. Pero creo que el debate se debe centrar, esencialmente, en definir el momento preciso del comienzo de la vida humana y, a partir de allí, dilucidar qué es un aborto y cuándo es tal.

lunes, 18 de febrero de 2008

Proceder de ministra Yasna Provoste: impresentable

Es impresentable que la ministra de Educación, Yasna Provoste, todavía siga en su cargo. Hace rato que debería haber renunciado por su responsabilidad política en el caso de las irregularidades detectadas en el pago de las subvenciones escolares de la Región Metropolitana. Renunciar es lo que corresponde cuando se tiene un mínimo de ética.

El proceder de Provoste estaría siendo más negligente aun con el desmentido que le hizo el ex auditor ministerial de Educación Hernán Ortiz -quien fue despedido en marzo de 2007 junto con otra auditora luego de detectar el destino incierto de cheques por más de $35 mil millones administrados por la Seremi metropolitana de Educación- por las declaraciones hechas por Provoste el viernes 15 de febrero, cuando ésta afirmó que fue el propio Ministerio de Educación el que detectó las anomalías investigadas por la Contraloría y que en diciembre de 2006 entregó los antecedentes a la justicia, asegurando Ortiz que eso es falso, porque siendo él el auditor ministerial en esa fecha, nunca se entregó la información ni a la Contraloría ni al Ministerio Público, sino todo lo contrario, señalando además que la ministra nunca lo quiso recibir cuando le intentó advertir sobre las irregularidades.

Sin embargo, y como se trataría de palabra contra palabra, lo que correspondería antes de juzgar si la ministra mintió o y si las aseveraciones de Ortiz son las verdaderas, es realizar la respectiva investigación y comprobar si los dichos del ex auditor son ciertas, o si la ministra es la que dice la verdad. Aunque esto no quiere decir que la ministra Provoste ya debería haber renunciado, y no deslindar toda la responsabilidad en los mandos medios, como ocurre con el seremi de Educación metropolitano, Alejandro Traverso, quien dijo que asumirá su responsabilidad cuando corresponda debido al cargo de confianza que ejerce. Yo me pregunto, ¿cuándo será el momento correspondiente para renunciar? Debería hacerlo ya.

En este sentido, impresentables son también las declaraciones del ministro Vidal, quien dijo: “Qué quiere que le haga yo, que le crea a la ministra o a otra persona (refiriéndose al ex auditor Hernán Ortiz). Le creo a la ministra. Y el día que no le crea a la ministra no va a ser ministra”. El vocero de Gobierno se equivoca rotundamente, porque ese tipo de argumento, tan débil, no se condice con el actuar que deben tener las autoridades gubernamentales, porque las responsabilidades políticas de los miembros del gabinete, y su consiguiente exculpación y continuidad en sus cargos, no deben quedar al simple juicio –tan subjetivo por lo demás- de un ministro, sino que lo que le correspondería decir a Vidal es que se va a investigar a fondo quién dice la verdad, si Provoste u Ortiz, o algo que vaya en esa línea.

Esta falta de ética de la ministra Provoste se suma a la del embajador en España, Osvaldo Puccio, a quien pareciera importarle bien poco que una supuesta asesoría suya a Gendarmería esté siendo cuestionada por la supuesta inconcordancia de sus firmas en los documentos presentados a este organismo público.

Solicitar renuncias no es lo que corresponde, ya que son los propios involucrados los que deberían dejar sus cargos a disposición. Además, no tiene nada de agraviante, porque si finalmente las investigaciones que se hagan arrojan que las autoridades no cometieron ilícitos sus nombres quedarán sin opacidades.

Es realmente impotente ver que algunas autoridades insisten en tener esta desfachatez de a pesar de tener responsabilidades políticas no renuncien a sus cargos y sigan tan campantes en ellos, y luego veamos que surgen comisiones investigadoras en las cámaras para establecer aquéllas, pero que no tienen validez ya que la mayoría la tiene el oficialismo, siendo que lo que correspondería es que la oposición la tuviera, porque éticamente es inconcebible que una comisión que fiscalice el actuar de personeros de Gobierno tenga por mayoría a los propios parlamentarios de su sector. Además, todas estas irregularidades contradicen la agenda pro-transparencia que el Gobierno está llevando a cabo.

Impresentable.

miércoles, 30 de enero de 2008

Gestión y transparencia del Gobierno


En estos veinte meses que ha tenido la Presidenta Michelle Bachelet para llevar a cabo su programa de gobierno, las dificultades que han surgido en el camino han sido numerosas, en comparación a las otras administraciones concertacionistas. Y más agudas también.

Entre las principales están: la implementación del Plan Transantiago, las protestas de los estudiantes secundarios, que demandaban una mejor calidad de la educación y la implementación de la Ley de Responsabilidad Penal Juvenil -con el incendio en el centro del Sename en Puerto Montt como paradigma más representativo-, por nombrar sólo a algunos.

Estas vicisitudes han sido un verdadero desafío a la gestión, tanto técnica como política, de las autoridades gubernamentales que, en su mayoría, han sido caras nuevas debido a la intención de la Jefa de Gobierno de nombrar a ministros "que no se repitieran el plato", y asimismo al Gabinete paritario, que tenía como una de sus prioridades al asumir.

Es claro que la capacidad de gestión de algunos ministros ha sido deficiente. Tanto en lo técnico como en lo político. En Educación, el año pasado Martín Zilic fue incapaz de manejar el movimiento secundario -la famosa "revolución pingüina"-, de un modo eficaz, sin perjuicio de que fue un problema que requería una conducción más que astuta, con mucha "muñeca". Esa ineficiencia Zilic la pagó con su prontísima salida de la cartera -la más rápida en estos 17 años de gobiernos de la Concertación- y su "quemadura" política para futuros cargos.

Otro que duró escaso tiempo en su ministerio fue el ex ministro de Transportes y Telecomunicaciones Sergio Espejo, quien, a diferencia de su correligionario Martín Zilic, se fue con un no despreciable respaldo de la gente; algo no menor, pensando en posibles candidaturas al Congreso.

En el caso de Espejo, la gestión técnica no fue lo que se esperaba, porque a pesar de que la implementación del plan de transporte público se realizó con fallas que venían desde el gobierno de Ricardo Lagos, su primer error fue recomendarle -junto con el ministro de Hacienda, Andrés Velasco- a la Presidenta no postergar la puesta en marcha del Transantiago, a pesar de los informes que advertían que el sistema no estaba listo aún.

Sin embargo, la popularidad con que Espejo se fue, contrastando con su gestión técnica, se explica por la hábil conducción política que tuvo, usando como recurso culpar de la mayoría de las deficiencias del plan al Administrador Financiero del Transantiago (AFT), a Sonda -la empresa encargada de proporcionar el soporte tecnológico-, y a Manuel Navarrete, el renunciado gerente general de dos de los operadores del sistema (Buses Metropolitana y Gran Santiago) y ex hombre fuerte de las micros "amarillas".

Otro de los ministros que debió decir tempranamente adiós a su cargo en el Gobierno fue el ex ministro del Interior Andrés Zaldívar. La ausencia de manejo político y coordinación con los partidos fueron factores clave para su temprano abandono del Gabinete, porque dichos aspectos son fundamentales en esa secretaría de Estado.

Pero, además de las deficiencias en las gestiones técnicas y políticas, han existido otros puntos negros en la administración Bachelet. Éstos han sido la corrupción, falta de ética y la nula actitud de asumir las responsabilidades políticas.

Respecto de lo primero, se puede nombrar el desvío de fondos públicos para financiar campañas políticas, como sucedió con los dineros de los Programas de Generación de Empleos (PGE) en la V Región, por ejemplo.

O lo ocurrido con la implementación de la Ley de Responsabilidad Penal Juvenil. Este caso refleja la nula capacidad de asumir los errores políticos, porque, a diferencia de otros países, desarrollados por cierto, a los ministros no se les alcanza a formular críticas respecto de sus fallas cuando hace rato han presentado sus renuncias. Eso se llama asumir las responsabilidades políticas, no lo que se suele realizar en Chile, donde éstas son "asumidas" cuando los ministros ya no están en sus cargos -¡pero porque se les ha pedido la renuncia, no por iniciativa propia!-; o también mediante las famosas comisiones investigadoras, cuyo trabajo es, a priori, una pérdida de tiempo, porque están mal estructuradas, ya que la mayoría de éstas la tiene el oficialismo y no la oposición. Esto es algo que raya en lo ridículo, porque una comisión cuya tarea consiste en fiscalizar al Gobierno no puede estar desequilibrada hacia el lado del propio gobierno. Eso es una obviedad ética básica.

Así, el caso del incendio del Sename refleja lo caraduras y patudos que suelen ser algunos, por no decir la mayoría, políticos chilensis, porque el actual ministro de Justicia, Carlos Maldonado, hace muchísimo rato que debería haber presentado su renuncia al cargo, debido a que él apoyó la implementación de una reforma que no estaba en condiciones de ser ejecutada, porque la falta de infraestructura -por la escasez de recintos y el hacinamiento en que viven en los ya existentes los menores que han delinquido- era sabida, y aun así se llevó a cabo, por temor a recibir críticas debido a una nueva postergación.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Qué significa el "Bacheletista-Aliancista" de Lavín...

No es un giro a la izquierda ni una estrategia política ni comunicacional. Tampoco es una contradicción ni que se esté dejando manipular ingenuamente por la Concertación –no así ésta, que está intentando reflotar a Lavín para sacar del espectro a Sebastián Piñera, el precandidato presidencial mejor posicionado en las encuestas hasta ahora. Menos es una actitud de “pastelazo” la del ex candidato presidencial.
Lo que dijo Joaquín Lavín anteayer, eso de que se declara “Bacheletista-Aliancista”, es la más pura expresión de la verdadera política, tan distinta a la que se practica ahora, así como tan infinitamente lejana de ésta. Es la puesta en práctica de la búsqueda del bien mayor, para el cual “los políticos” deberían trabajar siempre. Ese que se denomina bien común.
Lavín está instalando su atención en los temas-país, y en este caso en el de equidad social –a cuya comisión fue llamado por la Presidenta- y pone toda su capacidad e interés en ayudar a que de ésta emerjan propuestas concretas, efectivas, y que propongan soluciones.
Lavín está dejando de lado las divisiones partidistas, ideológicas y pequeñas que caracterizan la disputa de la derecha e izquierda chilena, o de la Concertación y la Alianza si se quiere. Le importa poco que sus correligionarios de la UDI se compliquen al tratar de explicar qué quiso decir con lo de “Bacheletista-Aliancista”, porque su interés está a mucha distancia de las disputas verbales diarias entre oficialismo y oposición. A lo que se refiere Lavín con su declaración es que él, siendo un político de la Alianza, es Bacheletista en el sentido de que quiere aportar con sus conocimientos a la iniciativa de la Presidenta, como lo es la Comisión para la Equidad. Y esta actitud de Lavín es la primera demostración concreta del Pacto Social sugerido por la Mandataria, en que la Concertación y la Alianza unen sus ideas, a pesar de sus diferencias, para avanzar en los problemas denominados temas-país.
Asimismo, la actitud de Lavín es la más fidedigna demostración de la influencia que está teniendo en él la nueva tendencia de la derecha en el mundo liderada por el Presidente francés Nicolas Sarkozy: una derecha pragmática, con capacidad de gestión evidente y rápida, pero, sobre todo, que propone la idea de gobernar con los mejores, como lo está haciendo Sarkozy en su gobierno, al tener ministros de todas las tendencias políticas en su gabinete. Pero esto último no significa que Lavín tenga en mente ser parte del gobierno de Michelle Bachelet, pero sí está dispuesto a colaborar con ésta.
Ahora bien, como nada es gratis en política, evidentemente que Lavín tiene un interés detrás de su actitud y declaraciones. Y ese interés es el de, primero, mantenerse activo frente a los medios de comunicación y, por consiguiente, frente a la opinión pública, intenta dar una señal de ser un político por sobre las peleas partidistas, un opositor “proponedor” y que contribuye. Pero también, mira a las próximas parlamentarias de 2013 y, tal vez, a las presidenciales de ese año.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Qué esperar de la Roja de Bielsa

Considerando el perfil del nuevo director técnico de la selección chilena de fútbol, así como también la indisciplina en que han incurrido durante las últimas convocatorias los seleccionados, por lo menos desde el punto de vista de lo que es conducta de los jugadores es posible esperar una mejoría sustantiva, que, por lo demás, es lo mínimo que se le debería exigir a todo profesional, sobre todo en el caso de los que cuya herramienta de trabajo es su propio cuerpo.
En lo que respecta a lo netamente futbolístico, cabe esperar una selección que privilegie el traslado del balón por las bandas –aspecto principal del esquema del entrenador trasandino-, con toque de primera, con tres jugadores en defensa, uno en la contención, dos creativos, dos laterales y dos delanteros, grosso modo.
En este sentido, Bielsa privilegia los futbolistas polifuncionales, es decir, aquellos que puedan desempeñarse en varias posiciones dentro de la cancha. Así, jugadores como el juvenil Isla, se vieron beneficiados en la nómina del argentino para enfrentar los partidos contra Austria y Suiza, pero llama la atención que en el medio periodístico se diga que fue justamente por esta variable que no fue citado Arturo Sanhueza, volante de Colo Colo que ha cumplido un destacado cometido en el equipo albo el último año y medio. Extraña porque si bien Sanhueza es volante de contención, la faceta de habilitador –sobre todo con pases en profundidad- la cumple con eficiencia.
En síntesis, deberíamos ver una selección con aspectos nuevos, como un marcado repertorio de jugadas elaboradas cuando se produzcan balones detenidos, mucha táctica y estrategia

miércoles, 1 de agosto de 2007

No seguir desaprovechando a los Antonioni

La burbuja en que nos tiene el cine comercial, farandulero, ése hollywoodense, hace que la mayoría de los que somos poco doctos respecto del séptimo arte creamos que sólo “existe” aquél.

Debido a ello, y por desgracia, perdemos valioso tiempo en filmes que nos dejan con gusto a poco y nos acostumbramos a películas fáciles de entender, y nos privamos de observar creaciones de cineastas no tan nombrados en los medios como los Spielberg, los Scorsese -sin menospreciar la calidad de éstos, por cierto-, perdiendo la oportunidad de tener más frescos en la memoria apellidos como grandes maestros según la mayoría de los críticos. Me refiero a nombres como el italiano Michelangelo Antonioni.

Pero es que es así. Quizás sería otro el grado de capacidad de análisis de cine si es que nuestra cultura estuviera más influida por el cine europeo que por el estadounidense. Tal vez nuestra sensibilidad sería de una mayor profundidad. Evidentemente no es correcto generalizar, pero es una probabilidad digna de ser analizada, frente a tanto filme comercial proveniente de la potencia del norte.

Por supuesto que existen no pocas, sino muchas excepciones a lo largo de la historia del cine, en que películas estadounidenses nos han deleitado por su calidad y belleza, pero estoy apuntando a algo más allá de eso. Me refiero a que la industria del cine estuviera “dominada”, al menos mediáticamente por el cine europeo. Sin duda, algo difícil de imaginar. Quizás un hecho que difícilmente veamos algún día, por desgracia.

En fin. Sólo nos queda a la gente no tan conocedora del cine europeo de comenzar a observar más filmes del viejo mundo, ser más “busquilla” para no seguir perdiendo la chance de contemplar un cine distinto al que nos tiene acostumbrado Hollywood.

miércoles, 23 de mayo de 2007

Hipótesis

Tema: Cecilia Bolloco.

Punto de vista: Manejo de imagen comunicacional.

Hipótesis: Desde el Festival de Viña del Mar de este año, Cecilia Bolocco ha modificado su manejo comunicacional, tanto en el aspecto laboral como en su vida privada, proyectando ahora una imagen mucho más osada y desenfadada. Con este cambio, Bolocco busca acaparar mayor protagonismo y posicionarse como la única persona en nuestro país que realmente es importante en el especto farandulero, tanto en Chile como en el plano internacional Esto, frente a tantas modelos –tanto chilenas como argentinas- en busca de protagonismo.



Tema: Educación.

Punto de vista: Inyección de recursos.

Hipótesis: Los 650 millones de dólares extra que el Gobierno destinará a esta cartera para mejorar la enseñanza, sobre todo para los alumnos más pobres y en riesgo social, no rendirán el fruto que de esta medida se espera -que es el incremento de la calidad- si no se toman medidas que realmente vayan a la esencia del objetivo: mejorar la calidad profesional de los profesores, someter a estos a evaluación, cesar de sus funciones a aquellos que resulten mal evaluados, volver a la nomenclatura anterior del Simce (malo en vez de inicial, por ejemplo), y no eliminar la selección de alumnos por méritos, etc. Es decir, no se saca nada con destinar más recursos si estos no se aprovechan de la manera adecuada.


Tema: Papelucho.

Punto de vista: Cine nacional.

Hipótesis: La alta acogida en términos de público asistente de la película nacional “Papelucho y el marciano” durante los primeros cinco días de su exhibición, redundará en un alza de los chilenos para ver cine criollo, recuperando los altos niveles de hace un par de años.

Tema: Feria del libro.

Punto de vista: Hábitos de lectura.

Hipótesis: El hecho de que la feria no sólo apunte a los niños, sino también a los jóvenes provocará en estos un aumento en el gusto por la lectura, mejorando los hábitos que el segmento juvenil tiene respecto de ésta.





Tema: Parricidios.

Punto de vista: Ministerio de Salud.

Hipótesis: Frente al continuo aumento de los parricidios en nuestro país, el Ministerio de Salud, respecto de sus políticas de sanidad mental, elaborará un plan para ofrecer ayuda profesional a padres agresores cuyos familiares se atrevan a solicitarla, con el fin de prevenir futuros parricidios.


Tema: Campeonato Nacional de Fútbol.

Punto de vista: Futuro campeón.

Hipótesis: Pese a los siete partidos seguidos que ha ganado Universidad Católica, el ganador del clásico entre el quipo cruzado y Colo Colo el domingo será éste, porque no obstante el alza del equipo estudiantil, los albos tienen una mayor experiencia en instancias decisivas, además es más completo como equipo, es decir, posee una mayor solidez en todas sus líneas. Además, quien resulte ganador tendrá el 90% de las posibilidades de adjudicarse el título.
Tema: Falabella y D&S.

Punto de vista: Monopolio.

Hipótesis: La fusión entre dos grandes empresas chilenas de retail, como lo son Falabella y D&S, tenderá al monopolio de los vendedores del tipo de bienes y servicios que ofrece el retail a los chilenos y ciudadanos de otras ciudades de América Latina donde se instalen.



Tema: Andrés Velasco.

Punto de vista: Relaciones de poder.

Hipótesis: Al anunciar la Presidenta Michelle Bachelet a la ciudadanía este 21 de mayo la modificación de la regla fiscal de superávit estructural del 1% del Producto Interno Bruto, respecto de que de ese porcentaje se descenderá al 0,5% con lo que para el Presupuesto de 2008 habrá 750 millones de dólares extras, el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, perdió el "gallito" con los parlamentarios, por lo que estos aprovecharán de ahora en adelante este triunfo para ejercer una mayor presión frente al secretario de Estado en futuras demandas.



Tema: Jóvenes que conducían a 280 km/hr en Autopista del Sol.